sábado, 13 de julio de 2013

LA EVALUACIÓN PSICOLÓGICA COMO PUNTO DE PARTIDA

La evaluación psicológica tiene como punto de partida una demanda, es decir se parte de un motivo, que es una problemática o necesidad sentida por alguien. En los entornos educativos en los que laboramos, normalmente se trata de una problemática o necesidad sentida por el docente del aula regular.

Entre las problemáticas o necesidades presentadas por los docentes de educación regular hay una que sobresale, porque es interesante en su planteamiento y es unánime: el alumno no aprende algún contenido del curriculum.


En este punto, es necesario mencionar que la evaluación psicológica en el área educativa, de acuerdo con los nuevos paradigmas presentados en las reformas de nuestro tiempo, consiste en determinar la más adecuada relación entre las necesidades individuales, grupales o colectivas y los recursos del entorno inmediato, institucional o socio-comunitario requeridos para satisfacer dichas necesidades.

Volviendo a la problemática de que el “alumno no aprende” es necesario establecer cuáles son las características individuales del alumno detectado, cuáles son las características de los entornos en los que se mueve, y cuáles son las posibles barreras que pueden presentarse para la realización de un cierto desempeño, en este caso el aprender.

De lo mencionado se desprende que centrarse totalmente en las características del alumno es una actividad riesgosa, puesto que, importantes investigadores ha señalado que debe tomarse en cuenta el contexto cuando se evalúa cualquier acción humana. La Programación Neuro-Lingüística (PNL), por ejemplo, habla de hacer un chequeo ecológico; hay conductas que sólo tienen significado en relación con un contexto, y hay que prestar atención a esa relación.

Características individuales
Características del entorno
Barreras
Capacidades motrices:

El equilibrio.
La flexibilidad motriz.
Intensidad, coordinación y adaptación de los movimientos dentro de las coordenadas espacio- tiempo.

Capacidades cognitivas:

La comprensión y representación de la realidad.
Resolución de problemas.
Comunicación a través de distintos medios

Capacidades de desarrollo personal y social:

Autoestima: como el alumno se siente con respecto a si mismo, el grado de bienestar o de insatisfacción, si se siente confiado, seguro de sí mismo y de sus posibilidades.
Eficacia social: se ve la asertividad que es la capacidad para relacionarse con los demás
Habilidades interpersonales, hacer amigos, comunicarse.
Habilidades sociales, saber decir “SI” o “NO”, resolver conflictos, tomar decisiones.
Comunidad:

Se relaciona con el entorno inmediato o vecindario donde vive la familia y el involucramiento de los
alumnos en las actividades tanto positivas o negativas que allí se den.
Familia:

Incluye el nivel de ingresos, y la composición de la familia, la ocupación y el nivel educativo de los padres, la vida familiar, el clima de afecto y seguridad, la infraestructura física del hogar, los recursos disponibles para el aprendizaje, el uso del tiempo, las prácticas de crianza, la relación de la familia con la escuela,

Escuela:

Incluye la enseñanza, y todas las dimensiones del quehacer y la cultura escolar, incluyendo la infraestructura y los materiales de enseñanza, el uso del espacio y del tiempo, la organización, las rutinas y las normas, la relación entre los integrantes de la comunidad escolar, la competencia docente, los contenidos de estudio, la pedagogía, la valoración y el uso del lenguaje en las interacciones informales y en la enseñanza, los sistemas de evaluación.
De actitud:

Actitud de las y los actores que interactúan con el alumno (maestros, compañeros de grupo, colectivo, padres y madres de familia, entre otros). Son las barreras que obstaculizan la participación y el aprendizaje como el rechazo, la segregación, la exclusión, etc.

De conocimiento:

Ponen de manifiesto el desconocimiento de la situación general del alumno o alumna, sobre sus características, por parte de todos los involucrados (familia, maestros, equipo de apoyo, escuelas, etc.).

De comunicación:

Interfieren en el proceso de comunicación y obstaculizan los flujos de interacción en los diferentes contextos con el alumno. Entre ellos se encuentra la calidad de la misma, los tiempos en que se da, etc.

Prácticas:

Obstaculizan la participación y el aprendizaje. Entre ellas se encuentran las de acceso, de metodología y evaluación.

Si un alumno “no aprende”, es necesario identificar de manera clara si es una situación del niño, o si es una situación que es provocada por un entorno desfavorable. Como conclusión se debe señalar el tipo y naturaleza de las barreras a las que se enfrenta el alumno, porque de todas formas, ya sea que la problemática o necesidad resida en el niño (llamémosle una discapacidad, o una lesión) o en el entorno, el trabajo para la superación de ellas es el mismo: proporcionar recursos.